¿CÓMO FUNDAMENTAR UN PROGRAMA DE PREVENCIÓN INTEGRAL EN EL ÁREA EDUCATIVA?

Partiendo de la idea que la etiología del uso y abuso de drogas es un fenómeno multicausal, asociado a una serie de factores económicos, culturales, políticos, psicológicos, éticos, jurídicos y geográficos que afectan las dimensiones del desarrollo humano, surge la necesidad de abordar la prevención de una manera integral, es decir, que los programas de prevención deben poseer componentes para el individuo, la familia, la escuela, los medios de comunicación y las organizaciones comunitarias. Se ha señalado que "todos los organismos relacionados con la problemática de las drogas están de acuerdo en la necesidad de acción comunitaria para la educación sobre las drogas"1. Por otra parte en la actualidad "la prevención se concibe como un abordaje transdisciplinario e intersectorial, el fin está claro, debe hacerse una articulación del conocimiento interdisciplinario"2.
Conviene también conocer que la concepción de prevención y los enfoques pedagógicos en esta área han venido evolucionando en las tres últimas décadas; de un "paradigma reactivo a un paradigma proactivo, de una concepción unicausal a una multicausal y un enfoque centrado en la droga al enfoque globalizante centrado en el ser humano y la sociedad"3.
Estos cambios conllevan a una mayor compresión de las causas generadoras de este fenómeno y de su abordaje considerando la multicausalidad desde una tríada (persona - contexto - sociocultural - droga) que debe servir de base o fundamento para cualquier programa de prevención en drogas. Con respeto a:

  • La persona: Se debe tomar en cuanta como sujeto vulnerable con una serie de características biológicas, sociales y psicológicas.

  •  El contexto sociocultural: Se debe considerar como medio de socialización: familia, comunidad y grupos de pertenencia.

  • Las drogas: En sí misma, es importante estimar su poder activo, el grado de disponibilidad social y económico, además del tipo, dosis suministradas y vías de administración.

"Cualquier estrategia preventiva que olvide o minusvale estos factores está abocado al fracaso"4. "La efectividad de los programas pueden verse limitados si se dirigen exclusivamente al sujeto. Es necesario la intervención que alcance tanto al individuo como a su contexto social familiar más inmediato"5
La literatura sobre el tema recomienda no utilizar enfoques centrados sólo en un elemento de la tríada, ya que los programas multimodales se han mostrados claramente superiores. 
Unido a todo lo anterior, hay que tomar en cuenta el auge de las nuevas drogas de diseño y la valoración de algunos adolescentes y jóvenes que la utilizan como medio de diversión, aceptación y búsqueda de sensaciones fuertes, así como la disminución de las edades de inicio de consumo y la normalización de las sustancias como el alcohol y el cigarro.
Otro aspecto a considerar en los programas de prevención de drogas es la falta de políticas educativas oficiales que promuevan la formación permanente de los maestros sobre las drogas, y en otros casos sosteniendo posturas contra preventivas a la hora de abordar este tema dentro de las escuelas.
Ante toda esta panorámica se hace necesario y urgente el diseño de programas preventivos que consideren las pautas antes mencionadas sin perder de vista que la educación es la mejor manera de prevenir el consumo de drogas y que la misma solo es preventiva "cuando se educa en pleno desarrollo del individuo de sus pensamientos, sentimientos y acciones para promover una dinámica de interrelación entre estos tres aspectos hasta llegar a conseguir el equilibrio óptimo"6.
Expertos en la materia señalan que el objetivo de la prevención a mediano y largo plazo es lograr la reducción de la demanda, reducir problemas específicos que resultan del consumo de alcohol y otras drogas, además de promover paralelamente un desarrollo saludable e integral del individuo.
Tomando en cuenta todos estos aspectos hoy nos urge formar educadores comprometidos con estilos de vida saludables, cónsonos con su labor educativa que favorezcan el crecimiento y desarrollo integral de sus destinatarios, claro está, que el manejo de la información y de los conocimientos sobre las drogas es fundamental para los educadores pero es esencial el manejo de métodos preventivos basados en la orientación psicosocial que promueven el desarrollo de habilidades para la vida.
En síntesis, la prevención busca estimular el desarrollo de los aspectos afectivos y sociales que favorezcan estilos de vida saludables, además de retardar la edad de inicio de consumo de drogas legales como alcohol y cigarrillo.
Otro fundamento base para este modelo socioeducativo de prevención integral son los "principios del Instituto Nacional sobre el abuso de drogas. Según este instituto norteamericano los programas de prevención:

  1. Deben enseñar competencias sociales y aptitudes de resistencia a las drogas, que sean apropiada desde los puntos de vista cultural y de desarrollo.

  2. Debe concentrarse en mejorar el desempeño académico y fortalecer los vínculos de los alumnos con la escuela, dándole un sentido de identidad y logro reduciendo la posibilidad de que se convierta en desertores escolares.

  3. Deben elaborarse para fortalecer los factores protectores y procurar reducir o cambiar totalmente los factores de riesgo conocidos en la familia, escuela y comunidad.

La Organización de las Naciones Unidas en 1997, señaló al respecto "La educación sobre las drogas debe considerarse como un proceso continuo y un largo empeño, cuyo objetivo es despertar y mejorar la comprensión de las causas y ayudar a jóvenes y adultos a encontrar soluciones para sus dificultades sin tener que recurrir a las drogas"7
De todo lo anterior expuesto, podemos deducir que la prevención de drogas es una tarea titánica que nos compromete a todos y es un deber que nos demanda la patria a través de los artículos 51 de la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente y el artículo 93 de la Ley Orgánica sobre Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas cuando exigen la participación y responsabilidad de la sociedad en políticas y programas de prevención contra el uso de sustancias alcohólicas, estupefacientes y otras sustancias a que se refiere esta ley.
Tomando en cuenta tan importante, Hogares Crea de Venezuela diseña el Programa de Formación de Docentes Preventores que tiene por filosofía educar para prevenir viendo en la escuela uno de los principales escenarios de la prevención y de socialización de los niños y adolescentes, y en el educador el principal protagonista cuya misión es educar para la vida y ser un agente preventor que fortalezca los factores protectores en los alumnos. Este modelo educativo de prevención contra el uso y abuso de drogas se basa en una concepción integral que busca vincular a todos los sectores y actores sociales, entendiendo la prevención "como un conjunto de procesos dirigidos a promover el desarrollo integral del ser humano, la familia y la comunidad a través de la disminución de los factores de riesgo y el fortalecimiento de factores protectores"8.
Este programa está estructurado para ser llevado a cabo durante todo el año escolar contemplando la formación permanente de los educadores en materia de prevención en drogas; a través de la ejecución de talleres participativos, creativos y útiles, que permitan la conformación de un equipo comprometido en llevar a cabo una serie de actividades en pro de mejorar las condiciones del entorno escolar.

REFERENCIAS.

  1. VEGA FUENTE, Amando. La Acción Social Ante las Drogas. Ediciones NARCEAS S.A. Madrid 1.993.

  2. REQUIZ, María Cristina. Simposio Interamericano del uso y abuso de Drogas. CICAD. Costa Rica. Mayo 1.997.

  3. REQUIZ, María Cristina. Simposio Interamericano del uso y abuso de Drogas. CICAD. Costa Rica. Mayo 1.997.

  4. VEGA FUENTE, Amando. La Acción Social Ante las Drogas. Ediciones NARCEAS S.A. Madrid 1.993.

  5. GARCIA S. – GONZALEZ G. Revista Adicciones volumen 10, Número 2. 1.998.

  6. VEGA FUENTE, Amando. La Acción Social Ante las Drogas. Ediciones NARCEAS S.A. Madrid 1.993.

  7. NIDA. Instituto Nacional Sobre el Abuso de Drogas. Prevención del uso de drogas entre niños y adolescentes “Guía basada en investigaciones” (material mimeografiado) Washington D.C., EE.UU. 1.997.

  8. Manual de Capacitación para Docentes. Habilidades para la Vida. Prevención del consumo de tabaco, alcohol y otras drogas. Caracas – Venezuela. 1.999.

 

Anahíl Hernández Gómez. Licenciada en Educación Especial. Egresada de la Universidad de Carabobo.
Facilitadora del Programa de Prevención Educativa de Hogares CREA de Venezuela.

Artículo tomado de la Revista CREA Nº 20.

SubMenu

Inicio de Página