“Una
alternativa válida para promover habilidades para la vida”
Evidentemente, el trabajo es el lugar donde permanece el individuo la mayor parte de su tiempo, lo que implica que durante su estadía allí, su vida gira en torno a responsabilidades, normas, metas que cumplir, productividad, en fin toda una gama de elementos donde el reloj juega un papel muy importante y donde muchas veces éste no es suficiente para cumplir tantas "obligaciones". De esta forma, en nuestra cotidianidad prevalece lo que es
"urgente" y lo que es realmente "importante" permanece en el olvido. De aquí surgen otros elementos que deterioran la funcionalidad de los vínculos familiares y laborales, así como otros aspectos que podrían definirse como factores de riesgo: estrés, desmotivación, dificultad para expresar emociones, relaciones interpersonales inadecuadas, baja autoestima, entre otros aspectos.
Bajo esta óptica, podría definirse el autoestima como la plataforma sobre la que se fundamenta la posibilidad de minimizar la interrelación de estos factores, ya que quien no tiene una autoestima bien definida y sólida, no cree en sí mismo y prefiere seguir siempre la opinión de los demás. Esto es lo que se conoce como influencia de terceros o presión grupal, cuyo índice porcentual es bastante alto, si de estadísticas se trata, ya que es uno de los factores que más incide en la aproximación al mundo de las drogas, y es producto del anteriormente señalado. Igualmente evadimos problemas y encontramos salidas inmediatas que solventan la situación circunstancialmente, sin buscar el origen del mismo, simplemente utilizando "pañitos de agua caliente" que temporalmente "enmiendan" el momento. Tal es el caso del manejo del estrés, el cual se pretende canalizar en el alcohol, el juego, la diversión y otros medios, que simbolizan más que una solución, un escape. Todo esto conlleva a reflexionar lo importante que es tener bien definido nuestros propios pasos y el camino acertado que se debe emprender: metas y objetivos precisos, sentido de orientación, sentido de identidad y pertenencia, misión y visión clara. Quien usa sus propios ojos, escucha su propio corazón, confía plenamente en sí mismo, finalmente recibe su propia recompensa.
Generalmente los factores de riesgo tienen un efecto acumulativo por una parte, porque a mayor número de ellos es mayor la probabilidad de caer en estados de dependencia o de incurrir en situaciones peligrosas; por otra aparte se caracterizan por ser interdependientes ya que la presencia de uno puede traer consigo la de otros. La manera como interactúan los factores de riesgo en la individualidad de cada sujeto puede determinar el paso de una fase de dependencia a la otra. Por ello la necesidad de identificarlos y promover conductas saludables que fortalezcan actitudes, valores y habilidades que hagan resistente al individuo para no involucrarse en conductas de riesgo social. Así pues podemos afirmar que nuestra condición de ser humanos, es el pasaporte más evidente con que contamos para caer en el mundo de las drogas, si todos los elementos mencionados no son bien canalizados y decidimos destinarlos a la suerte. Es necesario aprender a implementar cambios en nuestras vidas que minimicen esos factores de riesgo y fortalezcan los factores protectores.
Los cambios hoy en día son vertiginosos, y en similitud con el viento debemos aprovechar las corrientes en contra, manejando las velas para que las fuerzas adversas se conviertan en fuerzas positivas que nos ayuden a alcanzar nuestros propósitos; así, quien sabe qué quiere en la vida, logrará convertir la adversidad en oportunidad.
Tomando todo esto como referencia, surge la inquietud por parte de Hogares Crea de Venezuela de implementar programas preventivos en las empresas, a fin de motivar y concientizar al individuo acerca de la necesidad que existe de generar cambios en nuestras vidas, que minimicen la posibilidad de caer en un mundo de sombras, y por el contrario abran las puertas a ese ser de luces que toma en cuenta sus potencialidades, así como la calidad de vida que decide ofrecerse conforme a sus expectativas, confianza en sí mismo y posibilidades de expansión y acción.
Este Programa de Prevención Laboral, cumple un papel fundamental dentro del campo empresarial, ya que además de sensibilizar a la persona, le permite tomar conciencia de muchos aspectos que repercuten en su vida cotidiana, y donde el problema no es el entorno, sino la percepción que ha creado de sí mismo. Así pues en lugar de ver el trabajo como sinónimo de cansancio, estrés, sacrificio y agotamiento, puede ser percibido como una excelente oportunidad para crecer, trascender, construir y hacer de nuestros diferentes entornos un privilegio. Por ello la importancia de entender que además de los Programas de Prevención Integral contra el uso indebido de drogas, es fundamental incluir el Programa de Habilidades para la vida, donde se incorporen temas que tienen que ver con actitudes del trabajador tanto en su contexto laboral como familiar.
Sea cual sea la razón de ser o actividad que desempeñe una empresa, lo más valioso que tiene es su recurso humano. No todos los líderes empresariales están conscientes de ello, ni consideran que hacer programas tendientes a mejorar sus condiciones de vida es una prioridad, sin embargo es una alternativa válida que permite aunar esfuerzos, unir conocimientos, compartir experiencias, hacer nuevos compromisos, pues la responsabilidad de
PREVENIR, es tarea de todos.